Un buen cuento siempre a la mano

Edición de abril
Año 1 - Número 5

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Nº 1 - diciembre
Nº 2 - enero
Nº 3 - febrero
Nº 4 - marzo
Nº 6 - mayo
Nº 7 - junio
Nº 8 - julio
Nº 9 - agosto
Nº 10 - septiembre
Nº 11 - septiembre

Microlecturas

  • Dualidad del verbo 


    «Ya no CREO», decía la nota junto al cuerpo yerto del artista.

    Sus colegas, horrorizados, lloraron la crueldad de esas musas en fuga.

    El cura se negó a darle cristiana sepultura, por suicida y por pagano.

    Álvaro Díaz

  • Intansigencia 
     
    La batalla fue descomunal.
     
    Miles de guerreros enardecidos lucharon por imponer su estilo de vida, afirmando que era el mejor para la humanidad.
     
    Todos perdieron.

    Luis Gutiérrez González

  • Tramas 
    Las manos mueven rítmicamente dos agujas de tejer y muestran los surcos de un tiempo implacable que nunca se detiene. El resto del cuerpo de la tejedora parece desafiar al movimiento, e inerte, tieso, amalgamado a su asiento, contrasta con la agitación de sus manos y con la danza del ovillo que golpea las superficies al culminar cada salto. No se parece a Penélope porque nunca se ha revelado la silueta de un amor en el árido desierto de su vida. Tiene un rostro sin tiempo y una mirada que refleja una vacuidad tal, que sería más tolerable si esos ojos destilaran tristeza, al menos serían testigos de una vivencia. Solo muestran retazos de caminos sin huella y de días sin textura.
    De sus agujas cae una urdimbre de lana, que en unas horas más será una bufanda. La noche llega lenta y habla de soledades porque aunque la trama siempre esté en sus manos, ella, jamás tejerá una historia..

    Patricia Licciardi

  • Los habitantes del olvido 

    Rodeando la ciudad de la memoria, se encuentra el barrio del olvido. Con callejones matizados por las sombras de viejos amores y de uno que otro pensamiento que no fue comprendido en el tiempo de su origen. No se sabe cómo se conforman sus casas, ni qué tipos de piedras recubren sus incorpóreas calles. Lo que sí es un hecho, es que de cuando en cuando, al nacer un nuevo habitante en la ciudad de la memoria, a veces el destino de este se entrelaza con el de un residente del olvido que entonces encuentra el camino de regreso a la ciudad, cruza nuevamente la frontera con sus mejores galas y retorna siempre exquisitamente embellecido..

    Eréndira Corona

  • El llamamiento 

    No tengo un cuerpo normal. Estoy compuesto de varios tentáculos que se unen a los alfileres de mi cuerpo erizado para hacer un llamamiento. Ahora no sé si van a llamar a Cabeza de Alfiler o a H.P.Lovecraft.

    Samir Karimo

  • Carnitas 

    El pueblo era pobre y los alimentos de calidad estaban escaseando, así que la gente obesa estaba desapareciendo por falta de nutrientes, pero había un sitio donde vendían carne barata.
    —Deme un kilo, por favor —dije.
    —Un momento, señor —respondió el carnicero.
    Entró a la bodega. Luego escuché que le murmuraba a alguien:
    —El tipo que acaba de llegar por lo menos pesa ciento cincuenta kilos.
    —¿Sí?
    —Imagina lo que le podemos sacar.
    —Hazte cargo de él, usa el cuchillo.
    —¡Ustedes están asesinando a los gorditos! —grité—. ¡Por eso están desapareciendo del pueblo! ¡Los denunciaré!
    Escapé del establecimiento, pero mi sobrepeso me hizo caer de panza sobre la acera.
    —Será más fácil de lo que pensé —dijo el carnicero detrás de mí.

    Servando Clemens

  •   

    —Señor Celso. Y, usted ¿por qué no gusta de religiones? —le preguntó una de sus visitas habituales.
    Él extendió los brazos para recibir la taza de café que su mujer le había servido, revolvió con la cucharita el azúcar que nadaba en el agua oscura y miró a quien le había hecho la pregunta con el dilema interior de si contestarle o tomarse el café primero. Pero le ganó su sentido de urbanidad y le respondió:
    —Porque he visto más la presencia de Dios en las palabras de los ateos confesos, que en las acciones de los creyentes consagrados.

    Federico Ochoa

  • Iluminado 
    ―¿Cuánto debería durar una vida? ―preguntó mi amiga.
    No respondí, ella agregó sonriendo
    ―Cuando un joven muere, lo lamentamos más, juzgamos que no era hora. Si es un anciano decimos, vivió bastante, ¿la vida debe medirse por cantidades o por calidades? Cuando murió mi hermano mamá comentó: “vivió acelerado, toda la vida en treinta años”. Yo pensé, pobre, intenta consolarse, pero reflexioné ¿Vivir es procurar que eso nos dure muchos años?
    Me reí y dije:
    ―Pavadita de tema, nada más y nada menos que el sentido de la vida, mirá, para mí pedir un cafecito le daría sentido, por lo menos a este momento ―y llamé al mozo.
    Creo que pensó que yo era un idiota y no valía la pena continuar.
    Después hablamos de pavadas.
    Nunca supo cómo influyeron esas palabras, que no eran nuevas, pero funcionaron dentro de mí como un disparador.
    Tiempo después me sumé a voluntariados comunitarios.
    Le encontré un sentido a mi vida, no importa si moriré joven o viejo, habré valido la pena.
    Edith Vulijscher

La última y nos vamos

Servando Clemens ServandoDrama
 Clemens

La última y nos vamos

 Mamá se estaba volviendo loca, preparando la cena de año nuevo. Eran las seis de la tarde y ella me pidió..., no, no, más bien me exigió que fuera a sacar a mi padre de las cantinas y que lo trajera de regreso a casa. Dijo que no quería que el viejo...
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La obra maestra desconocida

Honoré de Balzac

Balzac

(Tours, 1799 - París, 1850)
Cuento escrito entre 1831 y 1846

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Y fue leyenda

Edith Vulijscher EdithDrama
 Vulijscher

Y fue leyenda

  Cuando el turco llegó al pueblo su cara le valió el sobrenombre de Quimbombó. Al principio solo era un rumor que corría subrepticio, como una nube jocosa, bajo los mentones de los jóvenes, que a su paso, ni intentaban disimular la risa que les provocaba el aspecto del gordito...
 
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Ilíada

Eréndira Corona EréndiraCiencia Ficción 
 Corona

Ilíada

Libros… —de pronto la frase se vio interrumpida con un profundo suspiro y con la misma dulce devoción, continuó cepillando el cabello de la niña que permanecía, impasible, sentada delante de él— se ha dicho tanto de los libros… Que son grandes tesoros donde se guarda el conocimiento y la historia de la humanidad....

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El mago

Patricia Licciardi PatriciaDramaPsicologicoFilosófico
 Licciardi

El magoSoy Juan Osorio, mago de profesión. Siempre tuve facilidad para correr el telón de la realidad y poner en su lugar un mundo creado por mí tan perfecto que nadie se da cuenta de la sustitución.
   A lo largo de mi vida, tuve que improvisar recursos para salir adelante y usando mi as...

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Relato de lo acontecido en ...

Daniel FriniDanielHumor
Frini

Escritor invitado

Relato de lo ...

León el Grande, Pontifex Maximus, va al encuentro vestido con toda la gala y magnificiencia de la que es capaz. A un paso lo sigue el cónsul Avenius; y, detrás de él, los prefectos Trigecio y Aluano. Sostiene fuerte, en su mano derecha, el cayado de pastor de la cristiandad, todo de oro con incrustaciones de las más extrañas gemas....
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Lázaro

Leonid Andréiev

Leonid Andréiev

(Rusia 1871 -- Finlandia, 1919)
Cuento de publicado por primera vez en 1906
 

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El marinero de Ámsterdam

Apollinaire

Apollinaire

(Roma, 1880 - 1918, París)
Publicado en 1910

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El carácter de Evangelina

Federico Ochoa FedericoFilosofico
 Ochoa
El carácter de Evangelina
Mi abuela, Evangelina Barros, era una mujer menuda, de huesos simples y baja estatura, como si a Dios en la creación no le hubiera alcanzado el barro para hacerla, pero lo que Él no le dio en cuerpo, el Espíritu Santo se lo regaló en corazón y adornado con una cinta de resabio que le permitía amar y odiar con la misma fuerza y determinación. Vivió sin mayores pretensiones, solo era lo que para su familia fue: el concreto de sus...

Soy un serbio-bosnio

Marcelo LicciardiMarceloPsicologicoDrama
Licciardi

Escritor invitado

Soy un serbio-bosnio

Cuando conocí a Nuria no actué como un buen criollo. En un hotel que pudo haber estado en San Francisco o más probablemente en Boston (fue un viaje inmerso en alcohol, fluido que aclara los detalles más insignificantes y oscurece el escenario haciendo atemporal y memorable lo que la resaca no se lleva...
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Nieve apocalíptica

Samir Karimo SamirTerror 
 Karimo

Nieve apocalíptica

 Llevaba mucho tiempo confinado en casa. Hacía más de dos meses que no veía la calle, ni a mis amigos. Creía que era ese día. El toque de queda ya había sido levantado y podíamos circular sin problemas. Decían que antes de aquel fatídico día la gente...

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Angustia

Luis Gutiérrez González Luis GutiérrezDrama
 González

La presa

  Los segundos pasaban con inusitada rapidez. Desconocía la hora, pero algo en su interior le anunciaba que el momento estaba cerca. Se levantó de la cama en la que se había sentado hacía solo un instante y comenzó a caminar de un lado al otro de la habitación, como fiera en jaula de zoológico...

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El jardinero

Rudyard Kipling

Rudyard Kipling

(Bombay 1865 -- Londres, 1936)
Publicado en "Debits and Credits" (Londres, 1926)

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El honor de Israel Gow

G.K. Chesterton

Chesteron

(Londres 1874 - 1936)
Cuento de "El candor del padre Brown" (Londres, 1911)
 

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El Hombre que abolió el deseo

Álvaro Díaz ÁlvaroDramaFantásticoFilosófico 
 Díaz

El hombre que abolió el deseo

Fue ingenuo creer por tantos años que podía adivinar el futuro. No lo digo con desdén, al contrario; la ingenuidad es una virtud que rara vez trasciende la niñez, ese fugaz cachito de vida en el que estamos más cerca de nuestra esencia, antes de que la petulancia adolescente nos mancille el candor y, en el afán de ser para los demás lo que creemos que quieren, nos falsifiquemos hasta convertirnos en...
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Poesía

Elizabeth ReinosaElizabethDrama
Reinosa

Escritora invitada

Poesía

Boca ciega

 La mujer flota en el agua
parece tan creíble
pensar que hace unos minutos
atrapaba un pez de espuma... 
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