La caja de Pandora

DramaFilosófico
La caja de Pandora

Modelada con tierra y agua, su belleza despierta la envidia de cualquiera de las diosas del Olimpo.
Está sentada en la rama de un árbol generoso y sus piececitos vestidos con el rocío de la mañana, tocan la tierra para grabar círculos con sus dedos delgados. Es un juego que le encanta.

11 PatriciaPandora sostiene en sus manos una caja dorada con grabados antiguos que se asemejan a símbolos, la mira con inquietud y en especial con curiosidad.

Las flores de su alrededor que se estremecen por las ráfagas caprichosas del viento, parecen presagiar la consumación de un engaño.

Logra detener el impulso de mirar el contenido del cofre.

Recuerda que Zeus le ha pedido que no lo abriera bajo ninguna circunstancia, pero como el dios Hermes le había otorgado el don de la curiosidad, Pandora piensa en su posición desconcertante y paradójica.

Da un impulso para bajar del árbol y regresa por un sendero escoltado por innumerables amapolas que lucen vestidos fulgurantes. Quiere guardar la caja en un lugar seguro para alejarla de su tentación. Por eso se apresura y al ingresar a su casa, Dorotea la ubica en el fondo del armario, debajo de una pila de prendas gruesas de lana. A veces la lleva consigo al refugio de un árbol de su jardín, con la idea de abrirla, pero luego sintiéndose culpable, la ubica de nuevo en su escondite.

Esa caja es de su marido, le había pedido meses atrás que la guardara y no la abriera bajo ninguna circunstancia.

Vladimir planea un engaño y Dorotea no lo sabe; quiere separarse de ella y busca un motivo para justificar su decisión. Consciente de la enorme curiosidad de su esposa, puso en sus manos un cofre misterioso para que ella sea la ejecutora de su propia trampa.

Él ubica la confianza como uno de los emblemas más destacados de su escudo, el símbolo en el que debe basarse todo matrimonio y ambos saben que si por alguna razón aquella es traicionada, ya no podrían continuar una vida juntos.

Dorotea es muy abnegada y siempre está dispuesta a ofrecerse como un regalo, haciendo todo lo posible para que su esposo tenga una vida dichosa. Pero ella hace mucho que ha dejado de recibir y no ha logrado expresar sus emociones, las mantiene bien guardadas en un cofre interno que jamás abre.

Pese a la colosal entrega de su esposa, es el mismo Vladimir quien se siente encerrado, pero en este caso, en una suerte de ataúd, aunque desea abrir su tapa para escaparse a una vida que él imagina colmada de placeres y estímulos, como contrapunto de lo que experimenta en su matrimonio.

Al acercarse a la ventana, Dorotea siente la tranquilidad de haber hecho lo correcto y contempla la danza frenética de los pinos que se golpean entre sí. Alardean de su altura y dan la impresión de que llegan al cielo para preparar el camino de ascenso de los pájaros. Y en ese instante tiene la rara percepción de que nunca había logrado escalar la montaña de su vida.

Nace un nuevo día y regala su brillo a la comarca. Ilumina la corona trenzada de hierbas frescas y flores que tiene en su cabeza, como también su resplandeciente vestido largo, que contornea su figura a medida que cruza el prado color esmeralda.

Los pájaros producen finas melodías que acompañan el sonido de una cascada que parece la cabellera de Artemisa.

Llega a su rincón favorito y otra vez usa como asiento el viejo brazo del roble que no se cansa de sostenerla.

Coloca en el regazo a su compañera que cada día la desafía con sus tentaciones y saca de su bolsillo una enorme llave dorada, señal de que la curiosidad de Pandora había llegado al límite.

Gira con lentitud la llave y alza la tapa. En ese mismo momento el sol se cubre con espesas nubes y el viento balancea con fuerza las ramas de los árboles que se quejan por la brutal golpiza.

Cierra rápido el cofre cuando se da cuenta de que los males del mundo, como sombras alargadas y veloces, se han escapado de él.

Zeus quería vengarse de esos pobres seres que habían osado desafiarlo y esta mujer fue su instrumento. Pandora atraviesa con perplejidad ese instante donde actúa el personaje que le fue asignado en el drama del Mito. Piensa que se sentiría afortunada si pudiera modelarse a su antojo con arcilla, para lograr una singular forma que responda a su deseo, en vez de quedar presa del mandato de los dioses.

Pandora pudo cerrar tan rápido la tapa que en su interior quedó atrapada lo último que se pierde: la Esperanza.

12 PatriciaEnormes cicatrices de luces atraviesan el rostro del cielo y una lluvia estrepitosa forma charcos cada vez más grandes en la tierra agotada de beber agua.

Dorotea, sentada en la cama con la caja abierta en su regazo, está consternada y arrepentida. En su rostro también cae la lluvia que se hace eco de la tormenta externa.

Pero sin saber bien por qué, de su cofre interno, afloran sensaciones y pensamientos que nunca antes había tenido.

Se siente acompañada por una presencia extraña y conocida a la vez y empieza a comprender ideas que le habían estado veladas.

Como una lámpara potente se enciende su optimismo y piensa que puede hacer algo para salir de ese lugar ciego, donde es movida por hilos manejados por otras manos.

No quiere ser la marioneta de nadie, en este caso, la vent figure de un marido ventrílocuo, que construye la apariencia engañosa de que es Dorotea quien habla por sus propios medios.

También comprende que estas verdades la llevarán a nuevos horizontes, de ahora en más tendrá que hacerse cargo de su existencia y de sus decisiones, ya no va a entregarse a los designios de nadie.
Vladimir no sabe que su engaño le permitió a Dorotea desatar los nudos que la mantenían ligada a él, y ahora, liberada de las amarras, puede elegir.

Inhala libertad, exhala limitaciones y en su imaginación camina por senderos cubiertos de amapolas.

Se entusiasma al considerar que su epifanía puede inspirar a quienes se encuentran encerrados en cofres que no logran abrir.

Pero por sobre todas las cosas, puede entender que la creencia en un destino predeterminado e inamovible, es un mito. Quiere salir de la historia ficticia que ella misma creó, para protagonizar otra, que aunque no sea más real, resulte mejor.

Tranquila, como los árboles de esa noche y con un esbozo de esperanza, vuelve su mirada hacia la ventana que enmarca una luna esplendorosa y con un vientre grávido. Cree ver en ella una suerte de fecundidad y el anuncio de la posibilidad de transitar un sendero fértil que le permitirá escalar la montaña de su vida.

Cuando se acerca a la abertura que le regala un trozo de cielo, observa con extrañeza, que en el suelo yace una corona trenzada de hierbas frescas y flores.

 

Patricia Licciardi

Patricia Licciardi

Etiquetas: Patricia, Drama, Filosófico

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8 comentarios en “La caja de Pandora”

  1. Sábado, 09 Octubre 2021 03:12

    Bien entrelazadas las historias de las dos mujeres curiosas. Las imágenes se suceden una tras otra llevando al lector al lugar mismo de la acción. 

    1. Sábado, 09 Octubre 2021 13:12

      Hola Fernando. Gracias por leer y comentar!! Muchos saludos.

  2. Viernes, 08 Octubre 2021 03:21

    Hermoso cuento, induce a mirarnos por dentro, a descubrirnos, conocernos y a ser coherentes con nosotras mismas. Gracias.

    1. Sábado, 09 Octubre 2021 03:07

      Te agradezco  Hilda por leer y comentar. Muchos saludos.

  3. Miércoles, 15 Septiembre 2021 21:11

    Hermoso relato, que nos lleva a considerar nuestra propia Caja de Pandora: aquellas esperanzas liberadoras que nos hagan transitar por un camino desconocido, que nos permita romper con nuestras ataduras y cadenas.

    Felicitaciones!!smiley-kiss.gif

    1. Miércoles, 15 Septiembre 2021 23:39

      Gracias Fer por tan lindos comentarios!! Y por leer, siempre. 😘

  4. Miércoles, 15 Septiembre 2021 15:46

    Patricia me conmueve profundamente, tantas mujeres somos Pandora...Hemos perdido nuestra corona de flores, pero hemos renacido y ayudado a otras mujeres. Por compartir estas mismas experiencias, nuestra mutua inspiración y ser nuevas protagonistas de nuestras propias historias, gracias...Mil gracias, por el cuento que nos regalas cada mes, cada uno más sutil que el otro.

    1. Miércoles, 15 Septiembre 2021 16:42

      Gracias Cris por tu conmovedor y hermoso comentario. Gracias por interesarte en leer mis cuentos! Un cariño grande.

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